Un poema de Juan Mardaras

En la cienaga oscura

galopan los saltamontes,

llevan cabezas de ciervo entre sus
fauces.

Metiendo las lenguas entre sus culos,
gritan en la noche chirridos metalicos.

El planeta luz les guia en su 
camino… marcando con orín
fluorescente el ritmo a seguir.

Anuncios

There are no comments on this post.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: