Toda revelación ha de merecerse. Merecer: no se trata de merced concedida ni tampoco de gracia divina. Merecer es haber hecho hueco.

El sufrimiento abre hueco. El sufrimiento es la voluntad del mí (voluntad-deseo) anegada. Por eso hace hueco. Libera el espacio donde la revelación adviene. Donde puede advenir, siempre. Siempre que haya desocupación. Abajo.

He comprendido el milagro. Vuelvo a la superficie. Ningún dios me ampara.

.

Chantal Maillard, HUSOS, Notas al margen (Pre-Textos, 2006)

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3 comentarios

  1. so pa putear: por eso a las adolescentes se les decía que estaban en edad de merecer: pa abrirlas un hueco entre las piernas… la primera vez con sufrimiento…

    ésta sin puteo: gran frase, por ello lo mío son las crónicas de un hueco (no le des la vuelta al anterior argumento, tú)… y regresamos a la superficie siendo nosotros mismos, nadie nos ampara… ni falta que fai…
    abrazo, las respuestas llegan… eso dicen…

  2. me apunto el libro… interesante, sí señor…

  3. pedido, pues… gracias por tus recomendaciones, David

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